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Planeta Sigmator

El planeta Sigmator es la capital del poderoso Imperio Toriano y hogar de los torianos. Está situado en el cuadrante BJ-185 de la espiral Molinillo Austral, también conocida como Galaxia 25. Se sabe que tiene un gran desarrollo tecnológico y social, sostenido por la gran cantidad de planetas conquistados por el imperio. El emperador del planeta es Osturus Cruldestor

Geografía:


El planeta Sigmator esta ubicado en el brazo 4 de la galaxia 25, es un planeta de amplias llanuras y algunas montañas de superficie rocosa color rojo. Algunas montañas del planeta guardan minerales y metales preciosos de gran valor en el universo.

De las zonas montañosas nacen largos y caudalosos ríos de yixur, mítico líquido verdoso considerado la fuente de vida de varias especies simarianas. Dichos ríos se extienden por toda la superficie del planeta y desembocaban en grandes mares interiores, en cuyas costas suelen erigirse la mayoría de ciudades importantes.

El Yixutur es de vital importancia en el planeta, este líquido es una fuente generadora de energía y de vida, es la base de la existencia de los torianos, es por eso que en las zonas cercanas a las grandes lagunas de Yixutur se levantan las principales ciudades de Cruldestor.

En diferentes partes de Sigmator se alzan impresionantes ciudades que cuentan con gran tecnología, sus habitantes tienen un altísimo nivel de vida producto de las conquistas de otros planetas.

El planeta esta dividido en once zonas. La primera es la capital del imperio, la ciudad Arogstor,  Esta ciudad es la más importante y la capital del imperio. Es gobernada por el emperador de turno. Las otras diez zonas son gobernadas por las diez familias reales, incluida la del gobernador, que no pierde sus dominios a pesar de vivir en Arogstor.

La capital Arogstor

Nombrada así en honor al primer emperador, es una gran ciudad erigida frente las montañas de Huertor, cruzada por el caudaloso río Caterpok que nace en la cima de las montañas y desemboca en el mar Grispio. Si bien hace miles de reireces solo había sido una pequeña ciudad, ahora era una gran urbe cuyas altas construcciones de metal se perdían en el horizonte, con largas avenidas que conectan toda la ciudad cuales telarañas perfectamente simétricas, y gigantescos puentes que cruzan las desembocaduras del río. Ocho cruceros espaciales blindados, traídos desde las afueras de la FOUD hace mucho tiempo, sobrevuelan la ciudad día y noche manteniendo el orden y seguridad, mientras cientos de metros más abajo, hileras de miles de naves se entrecruzan viajando de un lugar a otro, todas perfectamente simétricas sobre las avenidas, una sobre otra.

La fortaleza Gurtor

Es la sede de gobierno del Imperio y está ubicada en el centro de la capital. Está conformada por cinco anillos simétricos, uno más alto que el otro, conforme se acercan a la estructura central, donde se alza una robusta torre de metal que ilumina toda la ciudad, tan alta que se puede ver incluso desde el mar Grispio, que se encuentra a casi cien kilómetros.

Cada anillo tiene más de quinientos metros de ancho y entre cada uno hay un gran precipicio, cuyos extremos están repletos de oficinas y dormitorios de los trabajadores de la fortaleza. En la parte inferior de esos anillos, varios metros más debajo de la superficie, están los prisioneros de guerra, seres de diversos planetas de la galaxia, que eran enviados sobrevivir en aquel lugar, donde apenas llega la luz de la estrella Firte.


Habitantes

Los torianos, la especie dominante, son criaturas humanoides que no suelen sobrepasar los dos metros de alto. De cajas toráxicas prominentes y largas piernas, se caracterizan por tener una gran capacidad para saltar, incluso pueden llegar a alcanzar treinta metros de un solo brinco, o caer desde grandes alturas y amortiguar la caída con facilidad. Esto, sumado a la su gran capacidad auditiva y aguda visión, hace de los torianos una raza guerrera con excelentes habilidades para la lucha física, siendo las capacidades psíquicas su gran debilidad, ya que solo algunos, en especial los miembros de familias reales, logran desarrollar ese lado del cerebro.

Tal vez la característica más peculiar de los torianos era su forma de reproducción, pues depende directamente del líquido yixutur que fluye por los ríos del planeta. Cuando llegan a la edad adecuada, llevan su esperma a laboratorios de fecundación, donde se mezclaba con dicho líquido. Si la muestra es suficientemente fértil, se forma el embrión y el feto crece en el laboratorio, naciendo tras un año toriano.



Bandera:


DATOS OFICIALES
Nombre Oficial
Sigmator
Afiliación
Imperio Toriano
Emperador
Osturus Cruldestor
DATOS ASTOGRÁFICOS
Galaxia
25
Sector
Orión
Sistema
Sistema Uritor
Posición Orbital
Soles
1: Uritor
Satélites
5
Período de Rotación
35 horas terrícolas
Período Orbital
308 días terrícolas
DATOS FÍSICOS
Diámetro
30 236 Km
Gravedad
12,08 m/s2
Velocidad de escape
23,186 Km/s
Atmósfera
Tipo B
Temperatura
Mínima: -120 ºC
Máxima: 27 ºC
Clima
Variado
Terreno Principal
Montañoso y Desértico
Ríos y Lagunas
Datos sociales y políticos
Gobierno
Imperialista
Idiomas
Liser
Población
2 000 millones
Raza dominante
Torianos
Gentilicio
Torianos


La galaxia escarlata. Capítulo 3: El emperador

Antes puede leer:
Capítulo 1: El pirata espacial
Capítulo 2: El raclaptiano

Capítulo 3: El emperador

Año 1941, Reirez 5194
Planeta Sigmator

El gigantesco planeta Sigmator se encontraba situado en el cuadrante BJ—185 de la espiral Molinillo Austral, también conocida como Galaxia 25. Este planeta telúrico estaba conformado principalmente por extensos desiertos de rocas rojizas con fuertes precipitaciones. De las zonas montañosas solían nacer largos y caudalosos ríos de yixur, mítico líquido verdoso considerada la fuente de vida de varias especies simarianas. Dichos ríos se extendían por toda la superficie del planeta y desembocaban en grandes mares interiores, en cuyas costas solían erigirse la mayoría de ciudades importantes.

Los torianos, la especie dominante, eran criaturas humanoides que no solían sobrepasar los dos metros de alto. De cajas toráxicas prominentes y largas piernas, se caracterizaban por tener una gran capacidad para saltar, se decía incluso que podían llegar a alcanzar treinta metros de un solo brinco, o caer desde grandes alturas y amortiguar la caída con facilidad. Esto, sumado a la su gran capacidad auditiva y aguda visión, hacía de los torianos una raza guerrera con excelentes habilidades para la lucha física, siendo las capacidades psíquicas su gran debilidad, ya que solo algunos, en especial los miembros de familias reales, lograban desarrollar ese lado del cerebro.
Tal vez la característica más peculiar de los torianos era su forma de reproducción, pues dependía directamente del líquido yixutur que fluía por los ríos del planeta. Cuando llegaban a la edad adecuada, llevaban su esperma a laboratorios de fecundación, donde se mezclaba con dicho líquido. Si la muestra era suficientemente fértil, se formaba el embrión y el feto crecía en el laboratorio, naciendo tras un año toriano.

La capital del Imperio Toriano era testigo de un crecimiento económico vertiginoso, gracias a las últimas conquistas de varios planetas poderosos de la galaxia, que proveían a la metropolí de altos tributos, recursos naturales, y de esclavos, que eran enviados a Sigmator para realizar trabajos forzados o pasaban a formar parte del escalafón más bajo del ejército.

Arogstor, la capital política del planeta, era una gran ciudad erigida frente las montañas de Huertor, que había crecido en los alrededores del caudaloso río Caterpok que nacía en la cima de las montañas y desembocaba en el mar Grispio. Si bien hace miles de reireces solo había sido una pequeña ciudad, ahora era una gran urbe cuyas altas construcciones de metal se perdían en el horizonte, con largas avenidas que conectaban toda la ciudad cuales telarañas perfectamente simétricas, y gigantescos puentes que cruzaban las desembocaduras del río Sanstor. Ocho cruceros espaciales blindados, traídos desde las afueras de la FOUD hace mucho tiempo, sobrevolaban la ciudad día y noche manteniendo el orden y seguridad, mientras cientos de metros más abajo, hileras de miles de naves se entrecruzaban viajando de un lugar a otro, todas perfectamente simétricas sobre las avenidas, una sobre otra.

Al centro de la ciudad se alzaba imponente la gran fortaleza Gurtor, sede de gobierno del Imperio. La fortaleza era constituida por cinco anillos simétricos, uno más alto que el otro conforme se acercaban a la estructura central, donde se alzaba una robusta torre de metal que iluminaba toda la ciudad, tan alta que se podía ver incluso desde el mar Grispio, que se encontraba a casi cien kilómetros. Cada anillo tenía más de quinientos metros de ancho y entre cada uno había un gran precipicio, cuyos extremos estaban repletos de oficinas y dormitorios de los trabajadores de la fortaleza. En la parte inferior de esos anillos, varios metros más debajo de la superficie, yacían los prisioneros de guerra, seres de diversos planetas de la galaxia, que eran enviados sobrevivir en aquel lugar, donde apenas llegaba la luz de la estrella Firte, y cuyas esperanzas de volver a ser libres algún día desaparecían a los pocos días de ser encarcelados. Las celdas eran pequeños agujeros tallados entre las rocas del subsuelo, no tenían rejas, solo vista hacia la oscuridad, pues nadie sabía que había más abajo. Muchos de los prisioneros decidían lanzarse, otros simplemente morían ahí, y sus cuerpos se podrían en las celdas para que su olor torture al resto de los residentes. Siempre que tenían oportunidad, los torianos tomaban prisioneros en sus misiones de guerra, porque sabían que enviarlos a aquel lugar era mucho peor que liberarlos de la vida.

Muchos metros más arriba, la tranquilidad de la capital se había agitado desde el momento que el emperador, Kassety Cruldestor, había caído enfermo debido a los cincuenta reireces que cargaba encima y la agitada vida que solía tener un emperador. Kassety ya no podía caminar y se mantenía con vida gracias a las sondas de Yixutur que se mantenían conectadas a su cuerpo, haciendo su vida un poco más larga. Si bien las máquinas podrían haberlo ayudado a movilizarse, Kassety prefería no hacerlo, pues sabía que eso lo haría más débil. Como aún no había perdido el habla, se limitaba a ordenar desde su dormitorio los últimos detalles para dejar todo en orden antes de su muerte.

Las funciones para las que realmente estaba imposibilitado eran las de Comandante General del Ejército Toriano, ya que estas implicaban continuos viajes, conquistas, y controlar las esporádicas rebeliones que surgían en algunos planetas subordinados, por lo que dichas tareas las tomó su hijo, Ostuturus Cruldestor. Desde ese momento, el príncipe toriano no había ocultado sus ambiciosos deseos de fortalecer el imperio extendiendo sus dominios por toda la galaxia, conquistando  cuatro sistemas completos, cincuenta planetas, veinte satélites y construyendo cuarenta estaciones espaciales, estratégicamente ubicadas, formando quince redes de transporte para viajes comerciales. Si antes el imperio toriano representaba cierto peligro para los planetas cercanos a Sigmator, ahora toda la galaxia les temía, si Osturus había logrado tremenda expansión siendo solo príncipe, ¿qué pasaría cuando tome el cargo máximo del Imperio? ¿Acaso querría hacerse con el dominio de toda la Galaxia?

Por orden expresa de su padre, Osturus había tenido sumo cuidado con no conquistar planetas que pertenezcan a la FOUD, para evitar un enfrentamiento directo con la Federación, que ostentaba el ejército más poderoso del universo conocido. Por dicha razón, las campañas de conquista se habían expandido por territorios no explorados y en la red QE–234, hasta llegar al sistema Lowey, que alguna vez fue más gran que el mismo imperio. Así, no solo conquistaron uno de los sistemas más poderosos de la galaxia, sino que lograron total dominio de la QE–234, que unía la capital del imperio con uno de los extremos de la galaxia. La red fue bautizada con el nombre Paso de Kassety, en honor al emperador, y se había remecido el escenario político de la galaxia, pues muchos temían por la creciente influencia que estaban teniendo los torianos. El enfermo, pero aún emperador, tenía mucho cuidado en conquistar zonas alejadas de la Federación, que manejaba el otro extremo de la galaxia, pues sabía que si bien sus dominios crecían vertiginosamente, sus fuerzas no se comparaban con las oficialistas.

Aquel día despertó peor de lo habitual, a pesar que los sedantes calmaban su dolor, no le quedaban fuerzas si quiera para hablar. Ver la estancia real llena de científicos comprobando sus signos vitales, reemplazando el Yuxur para forzar más tiempo de vida, preparando brebajes extraños que lo forzaban a vivir, era casi un insulto a la embestidura que representaba, no tenía sentido seguir existiendo de esa manera, había perdido la ambición de vivir, de hacer de su imperio el más poderoso que existiera, solo quería volver al estado original.

Un pequeño científico se le acercó con un líquido rosa, de esos que sabían a aguas de Hulmoror, aquel que le hacían tomar todas las mañanas.

—¡Aleja eso de mí! —le ordenó el emperador. El científico se quedó pasmado sobre su sitio, con las manos erguidas sosteniendo el líquido, sin saber que decir.

Orutor, el galeno al mando, quién había velado por su salud los últimos meses, que ahora se disponía a cambiar el Yuxotor, le dijo preocupado:

—¿Qué sucede, su majestad?. Necesita eso para mantener las fuerzas. Este líquido es traído desde el planeta…

—¡Cállate! —le interrumpió balbucenado—. ¡Lárgate!, ¡Vete de aquí! ¡Lárguense todos de mi habitación!

Todos se quedaron anonadados por la intempestiva reacción del emperador, que pronunciaba dichas palabras con preocupante debilidad, pero con una furia y desprecio que no les hizo pensar dos veces si debían insistir en realizar el procedimiento médico de todas las mañanas. Los diez científicos y galenos se retiraron rápidamente de la habitación, sin volverlo a mirar.

—Díganle a Ostrus que venga —fue lo último que pronuncio Kassety, antes que todos se vayan.
Miró los tubos conectados a su cuerpo, inyectándole aquel misterioso elixir que podía recuperar a cualquier toriano, la fuente de la vida de ese planeta. Pero ya no los quería más, ya no quería depender de máquinas artificiales para poder vivir. Con las pocas fuerzas que tenía, cogió los delgados tubos transparentes y los sacó uno por uno, lanzándolos al piso. El líquido verdoso que brotaba de aquellos conductos se desparramó por el suelo, ensuciando toda la habitación. Desconectó los cables que rodeaban su cabeza para comprobar sus signos vitales y empujó la máquina que proyectaba decenas de imágenes a tiempo real del funcionamiento de su cuerpo. Todo se apagó. Los intermitentes sonidos desesperantes que lo anunciaban con vida se apagaron.

Una luz al lado de la puerta del dormitorio cambió de color y sonó un pitido. La puerta se abrió y dejó al descubierto a un toriano alto de imponentes vestiduras escarlatas y capa negra que se extendía hasta el suelo. Caminó hacia su padre mientras la puerta se cerraba y volvía hacer aquel pitido y cambio de luz. Se detuvo junto a la cama, trazando con aquellas dilatadas pupilas rojas toda la habitación: Una máquina rota, cables desconectados y el Yuxutur que seguía brotando de unos tubos transparentes por el suelo, mojando su capa, bañando la suela de sus botas. Miró al emperador con preocupación, su semblante había empeorado aún más, cerraba sus ojos con fuerza en señal de dolor, no sobreviviría mucho más tiempo si las máquinas seguían desconectadas. Sacó su coster para llamar nuevamente a los científicos para que pongan todo en orden.

—No lo hagas —le dijo Kassety abriendo los ojos nuevamente—. Me ha costado trabajo deshacerme de todos esos artefactos, no me obligues a hacerlo de nuevo.

—Sabes que no puedes vivir mucho más tiempo sin ellos. Sabes que…

—Sé perfectamente lo que hago —le dijo interrumpiendo a su hijo—, igual, si conectas todos, será para que viva de esta manera unos días más. Mi estancia aquí ha llegado a su fin. Por eso te he mandado a llamar. Acércate, que me cuesta trabajo alzar la voz.

Osturus se inclinó sobre su padre, apoyándose con una rodilla sobre el suelo, para poder escucharlo bien.

—Hoy te convertirás en el gobernante del más grande Imperio que hay en el universo, verás como el pueblo entero te aclama cuando se te entregue tus vestiduras mientras gritan tu nombre, verás a todo el ejército reunido frente a ti poniéndose a tu disposición, luego subirás a lo más alto de la torre y ocuparás la silla principal en la mesa de Crosmoru, mientras las otras diez familias reales te reconocen como su emperador. En ese momento mirarás a toda la ciudad desde lo más alto, viendo como sus estructuras metálicas se pierden en el horizonte, tan lejos que no podrás distinguir su fin, y te sentirás el ser más poderoso del universo, sentirás que ahora nadie podrá detenerte…

Osturus lo miró, sin decir palabra alguna, sabía a dónde quería llegar su padre.

—Te conozco bien, conozco tus ambiciones, sé que piensas que la FOUD no será capaz de detenerte, pero escúchame con atención: he vivido mucho tiempo, no serás el primero que crea ser más poderoso de lo que en verdad eres, que el orgullo toriano hará que el pueblo te apoye, que el ejército luche. Pero atacar la Federación es el peor error que puedes cometer. Te lo dice mi experiencia.

—¿Cómo puedes estar tan seguro? No sabes de lo que puedo ser capaz de hacer. ¿O le tienes miedo a Hyracs Jorleff? ¿No me crees capaz de derrotarlo?

—Te creo capaz de derrotarlo, pero la FOUD es más que un presidente, solo escucha lo que te digo, no sobreestimes tus poderes.

Osturus cayó, no lo contradijo más. Su padre se retorció sobre su lecho, empezó a toser sangre morada, cerró los ojos por el fuerte dolor. Su hijo sabía que haga lo que haga, nada evitaría el desenlace de su padre, no podía vivir sin las máquinas que los sostenían.

—Solo prométeme eso antes de mi muerte, prométeme que no atacarás a la FOUD, que no llevarás nuestro imperio a la decadencia.

Osturus lo miró, titubeó unos segundos, pero al fin le dijo:

—Te lo prometo. Nunca atacaré a la FOUD.

Su padre lo miró más tranquilo y sonrió por última vez, luego cerró los ojos y quedó inerte sobre su cama, con esa expresión sobre su rostro.

Osturus Cruldestor, se levantó sobre su sitio observando el cadáver de su padre, quien alguna vez fue el ser más importante de ese lado de la galaxia, quien hizo aquella arriesgada prueba para convertir a su hijo en el ser más fuerte del universo. Lo miró fijamente por última vez, asimilando lo que había sucedido. Ahora era el emperador, ahora podía planear el ataque a la FOUD.


****

"La galaxia escarlata" será publicada por completo el 2015 en versión digital y posteriormente en físico con Torre de Papel Ediciones.

La galaxia escarlata

FICHA
Autor
Carlos Adrian Echevarría 
Género
Ciencia Ficción
Aventura
Acción
Idioma
Español
País
Perú
Publicación
Fines del 2015
Páginas
120 (proyección)
Estado actual
25 páginas escritas
CRONOLOGÍA DE LA SAGA

La galaxia escarlata
"La galaxia escarlata" será la precuela de la saga tetralógica "El planeta olvidado". 

Los dos primeros capítulos, "El pirata espacial" y "El raclaptiano" fueron publicados en este blog en el 2013 y el tercer capítulo "El emperador" será publicado el domingo 12 de julio de 2015.

La novela completa será publicada solo en versión digital en Amazon a un precio de US$ 2.99 a fines de 2015. En su lanzamiento tendrá una promoción de descarga gratuita por cinco días.

Argumento


La historia comienza en el reirez 5195 (año 1940) cuando Hyracs Jorleff era presidente de la FOUD, y narra el ascenso de Osturus Cruldestor al poder, las causas, el estallido y el desarrollo de la guerra entre la FOUD y los torianos hasta el reirez 5201 (año 2010), cuando empieza "El planeta olvidado I".

Los sucesos son contados desde tres perspectivas que se intercalan en los distintos capítulos. La primera es la del presidente de la FOUD, primero Hyracs Jorleff y luego Hostrick; la segunda es la de Crate cuando empieza a trabajar para la Federación y finalmente desde Osturus Cruldestor y como comanda a su ejército contra los oficialistas.

Capítulos gratis


Prólogo a la Segunda Edición por Benjamín Román Abram

“El Planeta Olvidado I, La Liberación” es una novela de ciencia ficción de aventuras que desde el 2012, año de su publicación, ha gozado de la preferencia del lector juvenil peruano. Ha alcanzado dos reimpresiones y es de esperarse que con esta nueva edición continúe su éxito. Su atractivo no es solo por su argumento que inicia de manera envolvente en Lima-Perú, con un cadete de la Fuerza Aérea Peruana, la presencia de protagonistas en papeles de héroes y villanos, especies alienígenas llamativas generalmente como parte de tropas militares, naves espaciales usadas en batallas, o una serie de inventos científicos para el combate, la razón de su popularidad también se relaciona con que los acontecimientos suceden en la época actual, lo que le otorga cercanía a los lectores. Esto último no es muy común en el subgénero de la space opera, que tiende a lanzarnos a un futuro distante.
Para esta segunda, y probablemente, edición definitiva, Carlos Echevarría no ha caído en el impulso de hacer uso de su nuevo bagaje de conocimientos y experiencias (la primera versión la delineó a los trece años), así, no le ha agregado capítulos que terminen volviéndola una obra distinta a la original. Esta edición no presenta grandes cambios en el contenido, las únicas concesiones que se ha permitido el autor han sido sutiles ajustes gramaticales, afinaciones a la narración, cambios en pasajes puntuales para hacer más verosímil la historia, y la adición de un apéndice con material tan interesante como el cuerpo principal, que incluye material gráfico del universo creado. La novela ha disminuido apenas su extensión, pero mantiene el estilo fresco con la que se escribió por primera vez. 
A lo largo de estos cinco años, tiempo pasado desde el lanzamiento de “El Planeta Olvidado I, La Liberación” por la Editorial San Marcos, el mundo ha experimentado muchos cambios, entre estos, que la ciencia ficción se ha vuelto parte reconocida de la literatura en el Perú, cuyos escritores poco a poco están ganando renombre nacional e internacional en el género. En este contexto, esta obra es nuevamente bienvenida.

Luis Benjamín Román Abram | Lima-Perú



Ya salió a la venta El Planeta Olvidado I en formato digital

La primera novela de la saga ha salido en formato digital estrenándose a su vez la 2da edición, que presenta mejoras en la narrativa, cambios puntuales en ciertos pasajes y un apéndice con material extra, además de una nueva portada.

La novela está en formato mobi y es exclusiva para Amazon a un precio de US$ 2.99. Al comprarla se puede leer en los siguientes dispositivos:

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Historia de la guerra

La guerra que disputa la FOUD contra el Imperio Toriano empezó en el reirez 5188 (1880 d.C) y se disputa hasta la actualidad. Las nuevas políticas de expansión aplicadas por Osturus Cruldestor, sumado a la incorporación masiva de planetas de la galaxia 25 a la FOUD, son consideradas como principales causas de la guerra. El ataque y conquista del planeta Cripto fue el detonante del conflicto. 

Antecedentes

El Imperio Toriano se había caracterizado por una tener política de colonización de planetas de excelentes recursos. Para controlarlos, solían crear bases militares y ofrecían a los colonos pertenecer a sus fuerzas armadas. A cambio, los nuevos militares recibían parte de la extracción de recursos y se convertían en los nuevos gobernadores. De esta forma, los torianos manejaban a sus colonias en base a represión militar y, además, nutrían a su ejército. En muchos casos, varios grupos buscaban a los torianos para que ingresen a su planeta para hacerse de estos beneficios.

Así, esta gran red interplanetaria alcanzó un gran desarrollo tecnológico y construyó un numeroso ejército. El nivel de vida de la capital era muy alto, casi todos los torianos de nacimiento disfrutaban del gran desarrollo alcanzado por el imperio. 

La FOUD siempre vio como una amenaza para la paz la extensión de un imperio interplanetario tan poderoso, incluso se conoció que algunos presidentes de la Federación tuvieron la intensión de desbaratarlo antes de que siga creciendo, pero esta decisión iba en contra de los estatutos de la FOUD y hubiera sido un revés político para quién tome dicha medida, en especial porque los planetas más desarrollados se hubieran desincorporado de la Federación inmediatamente.

Por su parte, los torianos evitaban invadir cualquier planeta de la Federación, conocedores del pacto de defensa, pues eran conscientes que no estaban en capacidad de enfrentarse a la FOUD.

Causas

La tensión aumentó cuando Kassety Cruldestor, emperador de los torianos, murió en el reirez 5194 (1945) y su hijo Osturus Cruldestor tomó el poder. En todo el universo se conocía las hazañas que Osturus  había realizado en la conquista de planetas y se había ganado la fama de ser muy poderoso, además, era conocida su postura respecto a que el Imperio Toriano debía continuar su expansión sin importar a qué Federación pertenezcan los planetas.



Situación de la galaxia 25 cuando Osturus Cruldestor toma el poder (reirez 5194, año 1945).


Galaxia 25
FOUD
Imperio Toriano
Planetas habitados
820
696
Sistemas completos
18
7
Estaciones Espaciales
127
230
Redes de transporte
40
13

Antes de invadir algún planeta de la FOUD, el nuevo emperador inició una política armamentista más agresiva que su padre, destinando más recursos a las fuerzas armadas y firmando alianzas con planetas independientes alejados de la galaxia, obteniendo nuevas tecnologías.

Muchos planetas que no habían decidido incorporarse a la federación empezaron a temer porque Cruldestor tenía una política expansiva muy agresiva, y decidieron federarse para beneficiarse del pacto de defensa. La ola de incorporación de dichos planetas a la FOUD se contrapuso a los intereses torianos pues casi todos los mejores planetas ya pertenecían a uno de los dos bandos, por lo que no tenían cómo seguir expandiéndose. El inicio de un conflicto bélico era cuestión de tiempo.

Detonante de la Guerra 

En el reirez 5198 (1980), Cruldestor viaja junto a la "Legión Surtor" a Cripta, un planeta que se había unido recientemente a la FOUD, y los conquista rápidamente. De inmediato, la Federación le declara la guerra al Imperio Toriano y prepara la ofensiva para recuperar Cripta.

El grueso del ejército toriano se asentó ahí y esperó a sus enemigos. La razón por la que ese planeta fue el primero de la Federación en ser tomado no fue por sus recursos, sino por su ubicación. Cripta era el planeta de la FOUD más cercano a Sigmator y Cruldestor había planeado su conquista con anticipación, construyendo varias estaciones espaciales y redes de transporte en lugares estratégicos. La batalla de Cripta fue planeada por el emperador incluso antes de tomar el poder, cada movimiento de los torianos estaba practicado antes que empiece la guerra. 

Cimber Trilo, Maist General de las Fuerzas Armadas de la FOUD, movilizó a sus flotas. Si bien la Federación tenía estudiada a las fuerzas torianas y habían desarrollado planes de defensa ante el posible ataque de varios planetas, su estrategia no se comparaba a la planificación toriana para dicha batalla. El resultado fue una victoria aplastante del Imperio. Ninguna nave de la Federación sobrevivió y el maist Trilo murió a manos de Cruldestor.

Situación de la galaxia 25 al comienzo de la guerra (reirez 5198, año 1980).



Galaxia 25
FOUD
Imperio Toriano
Planetas habitados
1234
1354
Sistemas completos
22
16
Estaciones Espaciales
143
532
Redes de transporte
40
20

Las batallas de Uestor

La flota toriana se desplaza a la red de transporte Uestor, que pertenecía a la FOUD, y ataca la estación espacial Gursomor, la principal de dicha zona. Los imperiales querían tomar todos los planetas de la red pues era la arteria principal que unía al planeta Sigmator de Forade, capital de la Federación en esa galaxia.

Hyracs Jorleff, presidente de la FOUD, nombra a Yartifulio como nuevo Maist General, quien comandó a las fuerzas de la Federación durante las batallas que ocurrieron en la red Uestor. En ese momento, los torianos lograron conquistar cuatro de los seis planetas de la red, así como dos de las ocho estaciones espaciales. Si bien ganaron algunas batallas, las fuerzas de la FOUD no estaban defendiendo con éxito a todos sus planetas pues tenían dificultad movilizando sus flotas, que en su mayoría se encontraban en otras galaxias, mientras todos los torianos estaban cerca a los lugares de batalla. Asimismo, la dinámica del conflicto era manejada por el Imperio, pues atacaban lugares en los que sabían que tenían mayor probabilidad de triunfo. Las batallas continuaron en redes de transporte cercanas y los torianos empezaron a ganar más territorio, la situación en la galaxia cada vez se veía más favorable al Imperio y la Federación no parecía tener alguna oportunidad de victoria.

La batalla de Kassax

Hyracs Jorleff, presidente de la FOUD, era considerado en el universo como uno de los guerreros más poderosos que había existido. Su fama se había incrementado cuando derrotó a Reyyest, un pirata espacial, en una épica batalla. Jorleff era muy popular y a menudo se comentaba sobre quién ganaría en un enfrentamiento entre él y Cruldestor, por lo que se había creado una enemistad mediática entre ambos personajes.

El punto de quiebre en la guerra fue cuando Cruldestor decide tomar el planeta Kassax, uno de los planetas más desarrollados e importantes en la FOUD. Este suceso fue suficiente para que el mismo presidente decida viajar hasta dicho planeta y enfrentar a Osturus Cruldestor. Esta pelea podría traer el final de la guerra si Jorleff lograba derrotar al emperador. 

Jorleff llega al campo de batalla y la guerra se paraliza cuando Cruldestor sale del crucero Surtor dispuesto a enfrentar al presidente. La pelea entre los dos guerreros más fuertes del universo no tardó en comenzar y, para desgracia de la FOUD, Cruldestor logra derrotar a Jorleff fácilmente, humillándolo frente a todos. Las tropas de la Federación se retiraron del planeta y los torianos tomaron Kassax, siendo este un duro golpe tanto político como anímico para la FOUD, ya que su presidente, en el que se guardaba grandes esperanzas, había muerto. Hostrick, mano derecha de Jorleff, toma la presidencia y Brous es nombrado como nuevo Maist General de las Fuerzas Armadas.

Situación de la galaxia 25 durante "La batalla de Kassax" (reirez 5201, año 2010)


Galaxia 25
FOUD
Imperio Toriano
Planetas habitados
823
1530
Sistemas completos
15
14
Estaciones Espaciales
120
650
Redes de transporte
27
38

La Liberación

Después de la muerte de Jorleff, la FOUD perdió casi todas las batallas que vinieron y los torianos aumentaron sus dominios llegando a controlar gran parte de la galaxia. 

La FOUD entendió que no estaba en capacidad de ganar las batallas en los planetas que dominaban los torianos, y se discutió en el congreso dos opciones: la primera era unir todas sus fuerzas  y atacar el planeta Sigmator directamente; mientras la segunda era intentar debilitar el poder del Imperio paulatinamente con un proyecto secreto llamado "La liberación". 

La segunda opción resultó ganadora y se aprobó la estrategia. La galaxia 25 fue dividida en zonas de influencia toriana y se crearon grupos libertadores que debían liberar planetas de dichos lugares. Para ello, tendrían que infiltrarse en bases enemigas y conseguir información confidencial que permitiría atacar planetas que antes pertenecían a la FOUD y luego fueron conquistados. En ese contexto inicia la novela “El Planeta Olvidado I”.

Situación de la galaxia 25 al comienzo de "El planeta olvidado I" (reirez 5201, año 2010)


Galaxia 25
FOUD
Imperio Toriano
Planetas habitados
812
1797
Sistemas completos
17
19
Estaciones Espaciales
111
875
Redes de transporte
32
46